Agilidad Orgánica o inorgánica

Hace unos días, en un espacio de conversación con algunos buenos colegas, conversábamos sobre el estado de la agilidad en América latina, cada uno comentaba de sus respectivas experiencias en los países en los que ha estado y luego de un rato de conversación, comenzamos a reflexionar sobre algo que nos llamó la atención.

Para no entrar en detalles de la conversación (porque no es el objetivo de este post), te comento un poco mi querido amigo lector sobre la reflexión. Y es que comenzamos a reflexionar sobre que tanto vivimos y aplicamos ese valor agile que nos dice: “La colaboración con el cliente, por encima de la negociación contractual.” (nótese que resalto una parte) y entre otras cosas, reflexionamos sobre que tanto, nosotros, como agentes de cambio (prefiero no mencionar aquí la cantidad de nombres que actualmente se usan), aportamos realmente para que dicho estado de la agilidad en América latina este como este.

Analizando los datos (entre otras cosas es mejor no entrar en detalle, porque dicho estudio lo realizo una consultora en donde el responsable del centro de excelencia, persona que presento el informe, hablaba de metodología agile – Plop, como condorito), vemos que es mas el agilismo que se ha implementado, que la agilidad que se ha habilitado.

Y esto lo vemos con mucha preocupación e incluso llegamos a la conclusión que es más la agilidad inorgánica que se ha vendido, que la agilidad orgánica que se ha habilitado.

Comencemos entonces por definir y tener claro que es orgánico y que es inorgánico y como lo llevamos al contexto de la agilidad. Según la RAE (Real Academia Española), Wikipedia y muchos otros diccionarios, las definiciones son las siguientes:

  • Orgánico: vocablo que halla su origen en el latín organĭcus, cuando alude como adjetivo calificativo, refiere a aquello que presenta condiciones o aptitudes para tener vida. Si se habla como estructura, se refiere a que tiene armonía y orden; algo denominado orgánico, por ejemplo, el abono, es algo que no está fabricado por vías industriales. Por último, es algo que tiene en su esencia armonía y consonancia.

 

  • Inorgánico: El adjetivo inorgánico se utiliza para calificar a aquello que carece de órganos aptos para la vida.

Ahora bien, llevado dichos términos al contexto agile, cuando hablamos entonces de Agilidad Orgánica, nos referimos aquella, que con el paso del tiempo tiene condiciones para tener vida propia, es decir, que florece (por así decirlo), de forma natural, sin dependencia de terceros, que presenta armonía y orden en medio de la complejidad. Y la Agilidad Inorgánica, es aquella que representa lo opuesto a la orgánica, es decir que existe solo por la existencia de un tercero, que es impuesta y sobrevive solo por los agroquímicos consultorales (utilice estos términos, siendo conciente, que no existen, para no herir susceptibilidades de algún colega que lea esto).

Retomo el valor agile que mencione arriba después de aclarar estos términos: “La colaboración con el cliente, por encima de la negociación contractual”, porque en la actualidad se nota, que pareciese que lo único que importa es vender y vender roles (en algunos casos por el afán de vender, venden hasta Scrum Master Gerentes de proyectos, agile coach que hacen lo que debería hacer un Scrum Master y hasta incluso, facilitadores que aún no hemos podido saber, – las personas que participamos de la conversación – disculpen la expresión “que carajo es lo que hacen”, esto solo por poner un ejemplo que aunque, le parezca absurdo mi querido amigo lector, es aún peor). Hace un par de días incluso leía un post de un ex consultor agile (ahora se encuentra como gerente de transformación agile, en una reconocida empresa en un país latinoamericano), que expresaba primero que todo el alto coste de tener una consultora, “implementando agile” y sobre todo lo que el esperaba de sus “socios estratégicos”; entre otras cosas manifestaba que esperaba que sus “socios estratégicos”: “estén maduros en su propia Transformación Ágil”, “Qué se compren la Transformación como si fuera suya”, “Qué innoven pensando, no en ganar más dinero con nosotros”, “Qué ya no sólo aporten en el acompañamiento a equipos agiles, sino en una estrategia de Transformación Cultural y de gestión de cambio” y por ultimo, la que avivo la conversación con mis buenos colegas: “Qué piensen en dejar las capacidades internas y en un plan desde el día 1, apuntando a su salida, muy enfocados en que estarán de manera temporal y que luego nosotros mismos continuaremos la transformación.” (Coloco estas frases entre comillas, para que quede claro que son frases de dicha persona, curioso cómo se cambia de pensar, cuando se está al otro lado del mar, nuevamente Plop, como condorito).

Y es ese, precisamente ese pensamiento: “dejar las capacidades internas, teniendo un plan desde el día 1, apuntando a su salida, muy enfocados en que estarán de manera temporal y que luego nosotros mismos continuaremos la transformación”, el que debería ser parte de la visión, con la que se debe buscar habilitar la agilidad en una organización, para que esta llegase a ser Orgánica; así como un Scrum Master, por ejemplo, debería ser tan bueno de llegar al punto que sus equipos no lo necesiten, entendiendo que entre sus funciones esta ayudar a formar equipos auto-organizados y auto-gestionados, y no en convertirse él, en un Scrum Mom (de esto hablare en un futuro post).

Comencemos por ahí, para habilitar la agilidad en una organización y que esta con el paso del tiempo llegue a ser realmente orgánica y no sea inorgánica (y peor aun solo cosmética), se debería, tener claro desde un comienzo, primero una visión clara del porque se quiere implementar (yo prefiero hablar de habilitar), la agilidad en la organización, así como también, que lo importante es que la organización adopte los principios y valores agiles (junto con evolucionar los valores y principios actuales), que entienda que es agilidad y que es agilismo, que se busque madurar en ambas dimensiones, que se formen equipos y/o estructuras (aunque esta palabra a muchos no les gusta, porque les suena a rigidez. En lo personal prefiero verlas desde el punto de vista como el que nos habla Jeison Lilo en su libro, organizaciones exponenciales o Jurgen Appelo en su movimiento de Management 3.0), que sean auto-organizadas y auto-gestionadas; en donde se tenga claro, en que momento, entra una figura como Scrum Master, agile coach, Enterprise Agile Coach (o cualquier otra que se defina) y cuales son las condiciones que se buscan para que en un plazo del tiempo también salga, para no crear asi una dependencia de él y continúe así habilitando la agilidad en otro punto de la organización. Se deben formar agentes de cambio internos, así como también debería haber un plan para formar facilitadores internos, deben de existir programas de Mentoring, para los nuevos roles, tener métricas claras que nos indiquen que tan ágil es realmente la organización y sobre todo que tan orgánica es dicha agilidad.

Y es que la organización (como organismo vivo que es), debe de continuar su camino sin la dependencia de la consultora de turno. Se que aquí alguno dirá: “ah pero tu trabajas en una consultora”, y si mi querido amigo lector, pero si algo tengo claro y lo he expresado no solo a los clientes que acompaño, sino también a mis compañeros de trabajo, es el hecho que: “nuestro trabajo debe de ser tan bueno que debemos apuntar a llegar lo más pronto posible al día que ya no nos necesiten”, y es que debemos ser honestos con nuestros clientes y tener claro que estamos para colaborarles (así como dice el valor ágil), a alcanzar sus objetivos más allá de cualquier negociación contractual, por lo tanto es mejor hacer un contrato, transparente y basado en la confianza que tener contratos que en el fondo nos benefician como consultora, pero atentan contra la economía de nuestros clientes, lo cual rompe la confianza e incluso perjudica la imagen de lo que realmente es ser una organización ágil y los beneficios que se obtienen cuando esta, se habilita en una organización. Es por eso que comparto con mi amigo (ahora ex consultor), el hecho de que deberíamos convertirnos, en verdaderos “socios estratégicos”, que estamos precisamente para ayudar y/o colaborar a que las organizaciones alcancen sus objetivos, pero sin depender de nosotros en un futuro.

En resumen deberíamos apuntar siempre a habilitar un agilidad orgánica, para que esta perdure en el tiempo y no a llenar la organización de equipos dependientes del rol de guía/facilitador/coach de turno, una agilidad que evolucione la cultura en todos sus niveles, NO que se cosmética, una agilidad que haga, que efectivamente se genere más valor y NO que llene la  organización solo de post-it, una agilidad, que rompa o conecte silos y NO que cree equipos desconectados con otras áreas, una agilidad que permee todas las capas y áreas de la organización (una agilidad sistémica), osea, NO solo el área de TI, en definitiva una agilidad que sea propia de la organización.

Gracias por tu tiempo.

Saludos,

 

 

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