Porque se fracasa al implementar Agile

Hace poco, buscaba un poco de material en la web, con el fin de realizar de un modo un poco diferente una presentación sobre lo que es y sobre todo como se aplica el método de experimentación del Toyota kata y la verdad, aunque encontré material bastante interesante, tengo que decir que también encontré mucho de lo mismo. Ante un poco de frustración decidí buscar (por recomendación de un colega), en los podcasts TED, que se publican en Spotify, y encontré uno en particular que me llamo mucho la atención, este era sobre “el fracaso consciente”, de una chica llamada Leticia Gasca. La verdad me llamo mucho la atención y luego de un rato de buena reflexión sobre el tema, decidí escribir este Post.

Sin el ánimo de ahondar mas en el contenido del podcast, solo resaltare la propuesta de leticia, acerca de lo que es fracasar conscientemente, según plantea significa: “ser conscientes del impacto que tendría dicho fracaso, ser conscientes de las lecciones aprendidas y sobre todo ser conscientes de compartir esas lecciones aprendidas” …

Como te comenté anteriormente mi querido amigo lector, luego de escuchar y reflexionar sobre el podcast, comencé a reflexionar sobre como las organizaciones, fracasan en su intento de implementar agilé; por lo cual, voy a indicar una serie de hechos a tener en cuenta y que te permitan reflexionar sobre el estado actual de tu proceso de implementación agile. Comencemos

Lo primero que tenemos que tener claro es el hecho que la agilidad NO se implementa, la Agilidad se habilita: Esto es importante tenerlo claro desde el comienzo, porque lo que realmente implementamos son prácticas, técnicas, herramientas y framework, con los que buscamos apalancar la habilitación de la agilidad en la organización. Sin duda cuando esto no se tiene claro, se comete el error de pensar que como ya se trabaja bajo sprint, se hacen dailys, o se esta trabajando bajo un framework, ya se es una organización ágil y realmente va mucho más allá.

  • No contar con un Sponsor de peso, políticamente hablando en la parte alta de la jerarquía de la organización; que ademas de apoyo economico, cuente con la capacidad de influenciar y movilizar hacia el cambio a otras personas de peso en la organización.
  • Buscar hacer agilismo, por encima de ser realmente agiles: Hay que tener claro que agilidad y agilismo son dos cosas totalmente distintas, por lo que enfocarse en una sola sin tener en cuenta a la otra seria un grave error; y desafortunadamente muchas organizaciones (en algunos casos, por mal asesoramiento de la consultora de turno, o sencillamente por desconocimiento), inclinan la balanza por el agilismo, tomando este, mas importancia, en el día a día de la organización. Sin duda, es más importante entender cómo operan los equipos, las áreas, la organización diariamente, cómo colaboran los miembros para abordar los problemas y cómo aceptan y reconocen los cambios y las nuevas ideas.
  • NO contar con métricas claras, que nos permitan ver el avance del estado de la agilidad en la organización.

 

 

  • Querer implementar la agilidad de la empresa consultora y no la agilidad de la organización. Cada organización tiene su propio contexto, cada organización debe crear su propio “sabor” agile, con la participación de todos (en la medida de lo posible, o de la mayor cantidad de personas posibles), con el fin de lograr empoderamiento de las personas y que no suceda que cuando la consultora de turno se va, se lleva consigo la agilidad (el agilismo realmente) y todo vuelve a ser como era antes o aun peor. La agilidad debe ser orgánica, debe de emerger producto del cambio y la evolución de la cultura organizacional y esta debe estar arraigada a los valores y principios de la organización.
  • Implementar un framework no convierte a la organización, en una organización ágil: He aquí el gran pecado de muchas organizaciones, quienes piensan que solo basta con “implementar Scrum” (tomo como referencia este, ya que es el mas usado actualmente y porque tiene el mayor número de Scrum Lovers), y no es así.
  • Confundir trabajar un proyecto de forma ágil, con ser una organización ágil: Esto también son dos cosas distintas y se abordan de dos formas distintas, así como requieren un proceso de gestión del cambio totalmente diferente.
  • Querer abordar un proceso de cambio tan complejo como es habilitar agile en una organización, sin el conocimiento y la experiencia suficiente en realizar una verdadera gestión del cambio. Y peor aun sin tener una estrategia clara para gestionarlo, que sea diseñada según el contexto propio de la organización.
  • Pensar que agile es un proceso que se puede implementar siguiendo un manual, una receta; y no entender que Agile, es un Mindset, sobre todo una cultura, que requiere una evolución de la cultura actual de la organización. Cambiar cualquier cosa relacionada con eso es difícil y doloroso para nosotros como seres humanos. Nos exige movernos de nuestra zona de confort, para desafiar el estatus quo. Requiere esfuerzo y compromiso de toda la organización.
  • NO tener un pensamiento sistémico para todo: Pensar solo en lo que sucede en el equipo scrum, en la gerencia de tecnología o en los que desarrollan el proyecto. Pensar de esta manera no permite identificar y corregir los stopper en el flujo de trabajo, no poder identificar y gestionar las dependencias y los riesgos de una forma eficiente y no crea conexiones entre los diferentes silos con los que de por sí, ya cuentan las organizaciones.
  • NO trabajar con un enfoque en la generación y entrega de valor de manera temprana, constante y sobre todo continua; y solo realizar planificación. Planificación que en muchos casos no cuenta con Business Case, una Hipótesis de beneficio, que sustente la definición de las iniciativas a desarrollar, una priorización del backlog, sin tener en cuenta cosas como por ejemplo el Cost of Delay, entre otros.
  • Creer que las áreas de la organización diferentes al área de TI no pueden ser agiles o peor aun llegar a ellas y querer implementar Scrum, como si lo que importa es llenar de equipos scrum la organización, con la visión de que entre más equipos scrum más agile se es y no entender realmente cada contexto que presenta cada área de la organización.
  • NO prestar importancia en la motivación de los colaboradores con los que cuenta la organización, independientemente si son internos o externos. Todos son parte de la organización y por lo tanto todos cuentan, por lo que resulta muy importante conocer las diferentes motivaciones que mueven a las personas.
  • NO incluir hacer del aprendizaje continuo, parte del proceso. Y peor aun no fomentar la gestión del conocimiento.
  • Caer en el error de pensar que los sprint duran lo que el equipo demore desarrollando.
  • NO conectar la estrategia, con la táctica operativa de los equipos y/o estructuras virtuales definidas.
  • Querer escalar una agilidad sin ser primero agiles
  • Tener un enfoque en proyectos y no en flujos.
  • Gestionar proyectos y no productos
  • Tener un enfoque en el cliente, solo en el papel y no en la realidad. En muchos casos las iniciativas son parte de lo que el gerente de área, el líder de…, el jefe tal quiere y no lo que el cliente realmente necesita.
  • NO fomentar y realizar la mejora continua en las 4 dimensiones (lo que estamos haciendo, como lo estamos haciendo, la interacción de las personas y la cultura que se esta formando)
  • NO tener un enfoque en los valores y principios agiles, así como tampoco en los valores y principios agiles definidos por la organización (en caso de que esta defina su propio “sabor” agile)
  • NO entender correctamente lo que significa “Aceptamos que los requisitos cambien, incluso en etapas tardías del desarrollo. Los procesos Ágiles aprovechan el cambio para proporcionar ventaja competitiva al cliente.” Y estar continuamente cambiando las prioridades.
  • NO entender, NO promover y NO aplicar límites al WIP de los diferentes equipos.
  • Colocar capas de revisión y control excesivas.
  • NO hacer del Feedback asertivo, parte de la cultura organizacional.
  • NO pensar en automatización, integración continua y entrega continua.
  • NO implementar en los procesos de desarrollo el agile Testing.
  • NO involucrar al cliente en el proceso de desarrollo de productos.
  • NO involucrar correctamente a la capa media organizacional y peor aun no gestionar correctamente el cambio de Mindset que esta requiere. (aquí quisiera comentar una pequeña anécdota, en una conversación con una directora de una importante organización clínica en la que tuve la oportunidad de laborar, la cual en esa ocasión me dijo: “Quienes mueven realmente a los Hospitales no son los médicos, son las enfermeras”. Tengo que admitir que dure varios años en entender lo que me quiso decir, pero al comprender la importancia en la habilitación de la agilidad, de gestionar correctamente el cambio con la capa media organizacional, logré entender lo que me quería decir)
  • Querer incluir solo el pensamiento “Falla lo más temprano posible, para evitar el alto coste que tiene fallar tardíamente”, después de escuchar el podcast, creo que adicionalmente se debería incluir el pensamiento “Falla conscientemente”.

Creo que puedo seguir mencionando más, por lo que quizás pienses que es mas fácil fracasar que tener éxito, en el intento de habilitar la agilidad en la organización. Sin embargo, mi querido amigo lector, mas que llenar esta pagina de cosas por las cuales las organizaciones fracasan en implementar agile (recuerda la agilidad NO se implementa, se Habilita) y desmotivarte con respecto a lo que quizás este sucediendo en el proceso en tu organización; quisiera que reflexionaras conmigo si en tu organización van por el camino correcto (también es probable que vayan por buen camino y tengas muchos mas hechos a tener en cuenta, como parte de las lecciones aprendidas. – de corazón deseo que así sea). Recuerda, El fracaso es una herramienta para mejorar y aprender, no una vergüenza, un castigo o una excusa para revertir la implementación ágil; la idea es tomar los correctivos a tiempo. O como diría Henry Ford: “El fracaso es simplemente la oportunidad de comenzar de nuevo, esta vez de manera más inteligente”.

Gracias por tu tiempo.

Saludos,

 

 

 

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